
Gráfico diario de la Plata
A la vista del gráfico parece evidente que la plata tiene un problema, o mejor dicho, el problema lo tiene quien la tenga comprada. Y las cosas son así, nos guste o no, los precios se mueven al alza y a la baja y no siempre se comportan como a nosotros nos gustaría. Claro está que en todas las inversiones que hacemos, o donde depositamos nuestro dinero, tendemos a crear una falsa idea de que nuestra posición será ganadora, de que el mercado se moverá a favor nuestro, de que no podemos estar equivocado. Y claró está, en muchisimas ocasiones ocurre justamente lo contrario, porque lo que nosotros habiamos pensado o imaginado es solamente eso «un deseo en nuestra mente de que suceda lo que pronosticamos».
Al igual que el oro, la plata que historicamente ha tenido una valoración paralela, se encuentra ahora en pleno rally bajista que puede dejar a más de uno boquiabierto. Esto es así por muy incrédulos que seamos o por mucho metal que hayamos acumulado. Da igual el cariño que hayamos puesto en la inversión o el tiempo que le hayamos dedicado a su estudio. Si algún dia nos dió por comprar Plata, independientemente del motivo por el que lo hicimos, ahora estamos perdiendo mucho dinero. Y es que la cotización está acelerando su caida seguramente para apoyarse en los 15 dólares por onza. Conozco casos en los que la gente estaba acumulando metal a medio camino de su caida, pero claro esto solamente era un terrible error, se estaban posicionando justo en el lado contrario de la tendencia principal, el precio estaba cayendo y ellos estaban comprando. Esta manera de proceder es una operativa kamikaze de fatales consecuencias, a los que compraron por ejemplo a 30 dólares quien les asegura ahora que los precios van a subir, cuando ya se encuentran practicamente perdiendo la mitad de su dinero. Ni que decir tiene los que compraron mucho mas arriba, atendiendo a que el precio ya había bajado lo suficiente desde màximos.
Conclusión, no nos dejemos llevar por lo aparentemente barato o caro que parezca estar un valor, metal, moneda o cualquier otro activo, solamente debemos obedecer a lo que nos indiquen los gráficos, ellos nunca mienten. Lo que sí nos suele jugar malas pasadas es nuestra mente, al adecuarla en muchas ocasiones a lo que le dicta el corazón.