A vista de gráfico nos es claro comprobar como los precios se pelean por un intento de huida al alza. Es prematuro afirmar que esta sería la ruptura definitiva de la tendencia bajista de largo plazo, pero si bien no estuvieramos en lo cierto, creemos que no está lejos de producirse. Son ya casi tres años desde que se inició el goteo de precios a la baja. A pesar de las dos remontadas de cotización que se produjeron a inicios del año pasado y para el mes de septiembre, los precios todavía se encuentran sometidos bajo la tendencia bajista predominante. El análisis técnico no miente, y así nos lo refleja con esa enorme linea de tendencia bajista iniciada en 2012. Por lo tanto no echaremos las campanas al vuelo, pero si que somos optimistas en cuanto a que si no es este el giro definitivo, está próximo a producirse.
Cautela por lo tanto y no confirmaremos cambio de tendencia hasta que no veamos superados los 450 centavos por bushel. El escenario más negativo sería volver a sumergirnos en los 320 centavos, hecho que se produciría si no fuésemos capaces de romper la resistencia.
