Pinchó la burbuja.

oro

Pués efectivamente, ha acabado ocurriendo lo que ya pronosticamos. Tal cual comentabamos hace unos días el oro se encontraba apoyado  en un soporte muy fragil, que de romperlo proyectaría los precios hacia abajo de manera agresiva. Esta situación técnica podemos defirnirla como «de libro», puesto que las cotizaciones han retrocedido hasta el nivel de proyección estimado, atendiendo a las alturas de los anteriores máximos. Dicha proyección se situaba en torno a los 1300 dólares por onza. Lo que puede parecer sorprendente es la intensidad de la caida y su rapidez. En realidad este comportamiento no nos debería de extrañar, puesto que estas caidas tan aceleradas se producen en mercados en los que las subidas han sido igualmente agresivas.

El problema radica ahora en que han quedado muchos inversores atrapados a altos precios, por lo que o bién deshacen posiciones con perdidas o se convierten en inversores de largo plazo.

Una cosa si nos complace, que hemos sido capaces de predecir que ocurriria  algo así, por lo que ahora queda en la conciencia de los demás el haber dado cierta credibilidad al análisis.