¿Quien dice que la cuesta de Septiembre es mala? En vista de los resultados obtenidos parece ser todo lo contrario. Volvemos de vacaciones, del calor, del ajetreo del verano, nos sentamos delante de las pantallas y ¿que vemos?, pues una rentabilidad que ya roza el 50 %. No está nada mal sabiendo que todavía nos encontramos casi a mitad de año. Esto no es tal cual así, puesto que hay bastante trabajo detrás de ello, muchas horas analizando el mercado y aplicando las mejores estrategias. Como casi todo en la vida las cosas no son fáciles, pero si ponemos empeño y determinación podemos alcanzar lo inimaginable. Lo formidable del asunto es que los beneficios se pueden reinvertir, con lo que entra en escena el poder del interés compuesto, disparando la rentabilidad en el largo plazo.

