El declive de la Plata

Gráfico diario de la Plata

Gráfico diario de la Plata

A la vista del gráfico parece evidente que la plata tiene un problema, o mejor dicho, el problema lo tiene quien la tenga comprada. Y las cosas son así, nos guste o no, los precios se mueven al alza y a la baja y no siempre se comportan como a nosotros nos gustaría. Claro está que en todas las inversiones que hacemos, o donde depositamos nuestro dinero, tendemos a crear una falsa idea de que nuestra posición será ganadora, de que el mercado se moverá a favor nuestro, de que no podemos estar equivocado. Y claró está, en muchisimas ocasiones ocurre justamente lo contrario, porque lo que nosotros habiamos pensado o imaginado es solamente eso «un deseo en nuestra mente de que suceda lo que pronosticamos».

Al igual que el oro, la plata  que historicamente ha tenido una valoración paralela, se encuentra ahora en pleno rally bajista que puede dejar a más de uno boquiabierto. Esto es así por muy incrédulos que seamos o por mucho metal que hayamos acumulado. Da igual el cariño que hayamos puesto en la inversión o el tiempo que le hayamos dedicado a su estudio. Si algún dia nos dió por comprar Plata, independientemente del motivo por el que lo hicimos,  ahora estamos perdiendo mucho dinero. Y es que la cotización está acelerando su caida seguramente para apoyarse en los 15 dólares por onza. Conozco casos en los que la gente estaba acumulando metal a medio camino de su caida, pero claro esto solamente era un terrible error, se estaban posicionando justo en el lado contrario de la tendencia principal, el precio estaba cayendo y ellos estaban comprando. Esta manera de proceder es una operativa kamikaze de fatales consecuencias, a los que compraron por ejemplo a 30 dólares quien les asegura ahora que los precios van a subir, cuando ya se encuentran practicamente perdiendo la mitad de su dinero. Ni que decir tiene los que compraron mucho mas arriba, atendiendo a que el precio ya había bajado lo suficiente desde màximos.

Conclusión, no nos dejemos llevar por lo aparentemente barato o caro que parezca estar un valor, metal, moneda o cualquier otro activo, solamente debemos obedecer a lo que nos indiquen los gráficos, ellos nunca mienten. Lo que sí nos suele jugar  malas pasadas  es nuestra mente, al adecuarla en muchas ocasiones a lo que le dicta el corazón.

¡Quien avisa no es traidor!

Gráfico diario del oro

Gráfico diario del oro

Llevo ya casi dos años insistiendo en lo mismo, que el metal precioso estaba sobrevalorado y se  había formado una burbuja especulativa en torno a este mercado. Las cotizaciones estaban por las nubes y nos hacían ver que esto seguiría subiendo. Nada más lejos de la realidad. La experiencia y el día a día en los mercados te hace desarrollar un sexto sentido, que bien podríamos llamarle el de la intuición o simplemente olfato, que nos pone en alerta de que algo no está funcionando bien, que algún mercado como es el del oro en este caso, se está recalentando.

Basta con tener algo de cultura financiera y sobretodo mucha experiencia para detectar estas situaciones y cuanto menos alejarse de ellas o mantenerlas bajo control. Primeramente habría que argumentar el porqué de tal afirmación, en que nos basamos para defender la idea de que se había formado una burbuja en la valoración del oro. Si rebuscamos los condicionantes que aparecen en la formación de todas las  burbujas especulativas, ya se trate de un metal precioso, una acción, una obra de arte o simplemente la ya tan famosa y comentada burbuja inmobiliaria.

Estos condicionantes que intervienen en toda burbuja de manera recurrente suelen ser:

– sobrevaloración exagerada de su cotización

– euforia colectiva, optimismo injustificado

– participación másiva del público en el mercado

– gran difusión en medios de comunicación como tv, radio, prensa, etc.

– gran popularidad entre los inversores menos experimentados

– falsa creencia de obtener dinero rápido y de manera  facil

– falsa creencia de querer hacernos ver que no existe otra alternativa de inversión

– avaricia desmesurada y sensación de que perdemos una oportunidad única

Pues basicamente es esto, primero estallo el mercado de acciones allá por la época de las «puntocom», luego le dieron a los tochos (o ladrillo en castellano), y ahora tocaba el oro. La historia es así, el dinero se va moviendo de un lugar a otro y por el camino va dejando pillado a más de un incauto. El problema rádica en saber anticipar estas situaciones y no dejarse atrapar por ellas. En la mayoría de los casos estas enganchadas suponen un quebranto demasiado doloroso para las economias domésticas. En definitiva, que está todo organizado para que el dinero de la gente de a pie vaya quedando atrapado en estos sinsentidos.

Volviendo a los gráficos, que ya puedo afirmar con rotundidad que són nuestro mejor aliado, la evidencia es obvia. No lean periodicos, no vean la televisión, no naveguen por internet sin rumbo, y por supuesto no escuche a alguien que quiere venderle algo, actúa solo en  su propio beneficio, no piensa en usted. Por lo tanto piensen por si mismos y forjen su propio criterio, nadie mejor que ustedes cuidarán de su dinero.

¡Pues eso, que los gráficos nunca mienten!, y además son muy objetivos. Analizando el gráfico del oro de los últimos dos años se observa el tremendo suelo formado por los precios  en los 1550 dólares por onza (representado con barra horizontal roja), soporte que aguantaba los precios y no le dejaba caer. La justificación de este apoyo es por la entrada de dinero fresco en esos niveles y por tanto vencer la presión compradora a la vendedora o bajista. También observamos como las cotizaciones llegaron a alcanzar la zona de los 1900 dólares en repetidas ocasiones, esto creó un techo de mercado y nos avisa de que a los precios les falta fuerza para continuar, peligro. En este extremo de mercado es donde se sospecha de la credibilidad de las subidas y se pone en entredicho todo lo concerniente a ese mercado en concreto.

Ahora es el momento más delicado puesto que si te posicionas en contra de la mayoría piensan que vas con el paso cambiado y se generan discrepancias de criterio y valoración. Y es precisamente por eso, por echar mano de la «Teoría del sentimiento contrario», por posicionarse y pensar justo al revés que la masa por lo que se genera tal conflicto. Y bien es cierto y conocido que existe tal «teoría» y que se aplica con asiduidad a los mercados. Hablamos aquí de manos fuertes que són las que realmente mueven los mercados, y de manos débiles que son zarandeadas de un lado a otro sin encontrar el camino correcto. Siempre es un acierto posicionarse al lado de las manos fuertes aunque se disponga de poco capital.

Pués bién, con ayuda de la teoría del sentimiento contrario, con los gráficos  y ese sexto sentido para detectar sobrecalentamientos, nos hizo anticipar que existía una burbuja y que los precios corregirían.

Aplicando ya el puro análisis técnico, los precios debían corregir en la misma proporción que va desde los 1550 a los 1900 dólares. Esto es, que la bajada se proyectaría desde los 1550 hasta los 1200 dólares. Sendas proporciones vienen representadas por las dos barras verticales azules. Traducido todo esto, supone una caida desde máximos de un 36,8%, cifra correspondiente a niveles clave de Fibonacci y nada despreciable si se aplica a la perdida de valor de nuestras carteras.

¿Y ahora que tenemos? Pués que los precios se están dando un respiro y se han recuperado un poco, eso no quiere decir que volvamos a ser alcistas en el oro ni mucho menos. Nuestro escenario más probable es que los precios empiecen de nuevo a caer a la zona de mínimos en el corto-medio plazo.

De todos modos seguiremos analizando el gráfico y generando nuevos  pronósticos.

Pinchó la burbuja.

oro

Pués efectivamente, ha acabado ocurriendo lo que ya pronosticamos. Tal cual comentabamos hace unos días el oro se encontraba apoyado  en un soporte muy fragil, que de romperlo proyectaría los precios hacia abajo de manera agresiva. Esta situación técnica podemos defirnirla como «de libro», puesto que las cotizaciones han retrocedido hasta el nivel de proyección estimado, atendiendo a las alturas de los anteriores máximos. Dicha proyección se situaba en torno a los 1300 dólares por onza. Lo que puede parecer sorprendente es la intensidad de la caida y su rapidez. En realidad este comportamiento no nos debería de extrañar, puesto que estas caidas tan aceleradas se producen en mercados en los que las subidas han sido igualmente agresivas.

El problema radica ahora en que han quedado muchos inversores atrapados a altos precios, por lo que o bién deshacen posiciones con perdidas o se convierten en inversores de largo plazo.

Una cosa si nos complace, que hemos sido capaces de predecir que ocurriria  algo así, por lo que ahora queda en la conciencia de los demás el haber dado cierta credibilidad al análisis.

¿Que le pasa al oro?

oroAquí les traigo el gráfico histórico del oro en su cambio con el dólar. A simple vista se observa la enorme tendencia alcista que viene desarrollando desde hace ya bien diez años. Es tal la revalorización conseguida que empezamos a tener dudas sobre su continuidad en el tiempo. Como todo en la vida, las cosas nacen, se desarrollan  y mueren. En comparativa con el gráfico,  podemos decir lo mismo, se produjeron  unas expectativas de revalorización que hizo nacer un rally al alza. Este rally  tuvo sus periodos de maduración que hicieron a los precios zigzagear y aprovechar para reponer  fuerzas. Aún así los precios continuaron su ascenso hasta los máximos en los 1950 dólares por onza. A partir de ahí el metal está desarrollando una zona de congestión en donde compradores y vendedores mueven los precios entre dos niveles bastante bien definidos. En el  entorno de los 1800 dólares los vendedores se hacen fuertes y tiran los precios hacia abajo. Los compradores aparecen en la zona actual de los 1550, en donde los precios han rebotado ya por lo menos en cinco ocasiones.

El momento actual es muy importante para el metal precioso, pués nos encontramos precisamente apoyandonos en ese nivel de 1550. Los compradores tienen una ardúa tarea para mantener los precios y saltarían todas las alarmas si el precio rompiera con fuerza a la baja.

El  análisis que nosotros extraemos del gráfico, es que se está formando una burbuja especulativa entorno al oro. Las cotizaciónes han alcanzado cotas históricas propiciadas en gran medida  por la huida de capitales de los mercados de renta variable para buscar refugio en los metales preciosos. Ante la inestabilidad política y sobre todo  económica desencadenada principalmente en la zona euro, el dinero ha buscado una seguridad y una garantía acudiendo a la siempre exótica  llamada del  oro.

Pero no nos engañemos, tras la desaparición del patrón oro de nuestras economías desde hace ya décadas,  el oro pasó  a ser un bien o un activo más en el que poder invertir nuestro dinero. Este activo, como tal, tiene un valor expresado en dólares, libras esterlinas, etc, que cotiza y flúctua diariamente sometido por el devenir  de los mercados y atendiendo siempre a la  ley de la oferta y la demanda. Por tal motivo, no consideramos que el oro pueda ser actualmente un valor refugio diferente a lo que pueda ser por ejemplo la plata, el cobre, un inmueble, joyas o hasta obras de arte. La principal diferencia radica en el  valor económico que representa  con respecto a su tamaño y facilidad de almacenamiento y custodia.

Dejando atrás ya esta fiebre compradora y ante la grán escalada de la cotización, pensamos que los precios del oro han perdido toda su fuerza para limitarse ahora a no perder el terreno ganado. Creemos que las plusvalías generadas en el largo plazo han llegado a su fin, entendiendo por tal que el negocio ya está hecho. En nuestra humilde opinion, esta será la siguiente burbuja en estallar, la fiebre del oro.

Ante tal situación, centraremos  toda nuestra atención y dedicaremos  la máxima prudencia si los precios fueran capaces de romper esos niveles de soporte de los 1550 dólares, momento en el cual saltarían todas las alarmas. Precaución por tanto si llegamos a este escenario.