Con el enunciado no queremos hacer alusión al fin de los tiempos o a un apocalipsis final ni nada parecido, tan solo queremos poner en evidencia la alta probabilidad que tenemos de asistir a una correción severa en los índices norteamericanos. En el caso presente el del índice Standard and Poors 500, muy representativo de la marcha económica estadounidense.
Llevamos ya años deambulando en un perfecto canal alcista que mantiene a los precios acotados en un rango que representa una cierta tranquilidad y certidumbre en cuanto a la evolución futura del índice. Ahora bién, aun permaneciendo dentro de esos márgenes no estamos exentos de que se produzcan movimientos bruscos de la cotización que nos saque fuera de los mismos. Nada parece indicar que esto vaya a ocurrir de momento, lo que si debería y pensamos que ocurrirá es que se inicie el fin de esta prolongada subida.
El índice ha desarrollado una figura de de cuña ascendente que al menos para nosotros tiene implicaciones bajistas. Ya sabemos que es muy arriesgado tomarle el pulso al mercado y posicionarse en contra de él, pero también es cierto que la Teoría del sentimiento contrario funciona en multitud de ocasiones y que mueve los mercados en contra de los intereses de la masa. Un ingrediente a añadir a nuestro cóctel es el hecho de que las bajadas suelen ser muy rápidas debido al miedo producido por la estampida de vendedores. Estas bajadas de pánico suelen ser verticales y consumen muy poco tiempo con lo cual tan solo logran salirse a tiempo los más ágiles. En definitiva, aún posicionandose en contra del mercado se pueden obtener grandes rentabilidades con un riesgo mínimo en muy poco tiempo.
La cotización está intentando penetrar la parte alta del canal y romper esa misma cuña hacia arriba, cosa que creemos no ocurrirá. En cambio si apostamos por un deslizamiento como mínimo a la base de la cuña en torno a los 1700 dólares. Recordemos también que nos encontramos en máximos historicos y que las inyecciones de liquidez en Estados Unidos por el momento han finalizado.
Este sería nuestro escenario más probable, a sabiendas de que nos posicionamos en contra de la tendencia de mercado. Suerte.
