Excelente movimiento desarrollado por el par euro-yen desde el otoño pasado. La subida podemos definirla como impecable a la vez que contundente. La seriedad con la que se ha formado no deja lugar a dudas. Representa una tendencia que podríamos decir de libro, sin apenas retrocesos y de las que dá gusto mantener en el largo plazo. La revalorización ha sido importante y ahora toca digerir lo ingerido. Los precios han realizado dos aproximaciones a la zona de los 127 yenes por euro, con el consiguiente retroceso a la zona de soporte situado en la cifra redonda de los 120.
Tal comportamiento ha dibujado lo que se conoce como doble máximo o doble techo, figura esta de posible cambio de tendencia. Todo esto será así en tanto que los precios sean capaces de romper este soporte hacia abajo. Por el momento, nuestra tendencia sigue siendo alcista y como tal la debemos tratar, descartando toda posición bajista de nuestros planteamientos.
La única advertencia que debe quedar clara, es si los precios perforan el nivel de los 120 yenes, momento en el cual cambiará toda nuestra estrategia ante la posible caida más pronunciada hacia los 115 yenes. Tranquilidad por tanto si nos mantenemos en la zona actual.